Cómo me enteré que estaba embarazada

Hace poco, platicando con el guapote que tengo como esposo y mientras la gordita estaba dormida como dueña y señora de nuestra cama, recordamos ese día que nos enteramos que íbamos a ser papás.

Ya sabes, estábamos aprovechando esas horas de gloria que te regalan los hijos ese día que se duermen temprano y echando una platicadita a gusto. Sin interrupciones de nuestra hija para que cantemos con ella canciones de la gallina pintadita.

En fin, recuerdo ese día que hice la prueba y siento feo de no haber podido disfrutar ese momento, porque en serio, no lo disfruté ni tantito.

Yo estaba decidida a llevar mi vida diferente. Acababa de regresar a México, después de vivir un año sola en Alemania y llegué con toda la actitud de seguir igual de independiente y viajadora como allá. Pero no, el veinte se me había acabado por completo y mis planes tenían que cambiar aunque yo no quisiera.  No había terminado mi carrera aún, estaba haciendo prácticas profesionales y tenía mil cosas que hacer.

Súmale la extrema pena que sentía solo de imaginar decirle a mis papás y a los de él (pero principalmente a mi papá), ¡me moría de la pena!.

Mis papás me lo habían dicho, estaban súper orgullosos de mí por ese año que me aventé yo solita (siempre había vivido con ellos y disfrutado de los privilegios que eso implica), entonces salirles con mi domingo 7 en estos momentos, no sé, no quería romperles la burbuja. No quería decepcionarlos. Pensé que el golpe sería más duro porque estaban encantados con mi desempeño y mi nueva actitud. Lloré y me sentía muy triste por eso.

Aparte me sentía súper mal porque él (mi novio) estaba muy contento y yo no. Como que a él si le emocionaba que tuviéramos un bebé, nos casáramos, viviéramos juntos. Y no me mal entiendas, a mi también me emocionaba muchísimo. Ya llevábamos 6 años de ser novios. Lo platicábamos y soñábamos muchísimo sobre todo eso desde bastante tiempo atrás. Pero no de esta forma, todo apresurado y fuera del “orden” en que se supone debe pasar.

Y digo, ya estábamos comprometidos. Era solo cuestión de que el tiempo pasara para que nos convirtiéramos en señor y señora, como me dicen mis amigas solteras, solo que ahora el tiempo sería más corto. Era una decisión que ya habíamos tomado y ahora solo ocurriría todo más rápido.

Sí estaba nerviosa y asustada por todas las cosas desconocidas que ser mamá significaba para mí. Siempre me han gustado los niños. Y no era como “EL logro de mi vida” pero sí soñaba con tener hijos. No quería echarlo a perder. No quería no estar preparada. No quería que todo fuera tan rápido. Pero ya estaba ahí, ya no había vuelta atrás. Abortar no era una opción para nosotros. Tenía que afrontarlo y seguir.

Tenía que buscar lo bueno del asunto y me di cuenta que tenía muchísimas cosas buenas en mi vida. Gracias a Dios, tuvimos todo el apoyo de nuestras familias. Gracias a Dios, no estaba sola. Iba a tener un hijo del chico del que estuve enamorada desde que tenía 15 años y que había sido siempre tan bueno conmigo. Por fin iba a casarme con el amor de mi vida.

De pronto todo lo “negativo” desapareció y me enfoque en lo bueno. Y desde entonces, es lo que hago. Desde entonces he tenido puras cosas lindas en mi vida. Nunca me había sentido tan feliz y tan plena (como dicen) en mi vida. Recomiendo el matrimonio 100% (a nosotros nos encantó) y ni siquiera puedo explicarte la felicidad y alegría que mi hija me hace sentir. Pero sí me hubiera encantado disfrutar más todo este proceso. Sin esas angustias y miedos que tenía por el hecho de que no fue planeado.

Si aún no es el momento indicado para ti, estés o no estés con la persona de tus sueños, cuídate, protégete. Para que puedas disfrutar completamente esos procesos que cambian tu vida y que son muy chidos. Porque igual te la van a cambiar, pero evítate las preocupaciones, miedos, penas, etc. y asegúrate de que sean con la persona y en el momento correctos.

Si ya estás en esa situación y crees (o ya confirmaste) que tu familia/novio no te van a apoyar, te dejo este enlace. Es de una asociación que te puede brindar apoyo en estos momentos para que tú tomes las decisiones en las mejores condiciones posibles. Y así como esta asociación, hay muchas más. Puedes buscar ayuda, no tengas miedo de hacerlo. Ser mamá te va a cambiar la vida drásticamente, te hará más fuerte y mejor persona.

Te dejo el video que grabé contándote mi experiencia aquí. Si te gusta, dale me gusta, compartir y no olvides suscribirte para seguir viendo más 🙂

¿Tú cómo te sentiste cuándo te enteraste que estabas embarazada? ¿Lo planeaste junto con tu pareja? ¿Te cayó de sorpresa? Cuéntame en los comentarios.

 

 

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